Cómo escribir tu novela utilizando una escaleta

Son muchas las herramientas prácticas que nos pueden ayudar a escribir nuestra novela, pero de todas ellas la más básica e imprescindible es la escaleta. La escaleta nos ayuda a dar forma a nuestra idea. Es una especie de resumen ordenado de la trama, muy esquemático, que nos sirve para no perdernos en la escritura. Utilizar una escaleta puede facilitarnos (y mucho) el trabajo creativo y favorece el ritmo de la novela.

¿Qué es una escaleta?

«Escaleta» es un término tomado de nuestros compañeros del sector audiovisual, que denominan así al esquema preparatorio de un guión de cualquier clase. Por ejemplo, en un programa de televisión se detalla cada bloque de contenido, la duración, las personas que intervienen, las pausas para publicidad… 

Por ejemplo, la escaleta de un telediario podría ser:

  1. Cabecera: 10 seg. 
  2. Presentación: saludos presentador: 2min.
  3. Sumario noticias destacadas: 5 min. 
  4. Presentador 1 introduce a colaborador 1: 1 min.
  5. Noticia del día comentada: 5 min.
  6. Pausa publicitaria: 20 min.

Pillamos la idea, ¿no? En la práctica, resulta que no hay un solo modelo de escaleta, sino que dependiendo de para qué necesitemos usarla tomará una u otra forma. La finalidad de la escaleta es ordenar esa idea que tienes en la cabeza y fijarla de un modo visible y que puede ser comprendido por todo el mundo.

En narrativa, la escaleta es un proceso que se ha ido poniendo de moda y que es realmente útil, sobre todo en novelas por encargo, en novelas escritas a cuatro (¡o seis!) manos, a la hora de planificar sagas complicadas, cuando queremos escribir una novela en el menor tiempo posible y, en general, cuando necesitamos una guía sólida para escribir nuestra novela y no dejarnos nada importante por el camino.

En el blog hemos hablado en muchas ocasiones de la importancia de la estructura de una novela y de cómo conocer de antemano esa estructura que queremos para nuestra historia nos puede poner las cosas mucho más fáciles a la hora de escribirla. La escaleta va un paso más allá de la estructura: mientras que la estructura nos sirve de modelo para cualquier tipo de historia, la escaleta desarrolla cómo se va a desarrollar nuestra historia en particular, escena a escena.

Primeros pasos antes de planificar tu novela 

Antes de ponerte manos a la obra con la escaleta de tu novela, te aconsejo que realices un poco de planificación previa como la que te expliqué en el post: ¿Cómo empiezo a escribir una novela? 

En este artículo te contaba la importancia de desarrollar la premisa, de decidir de antemano el tipo de narrador que contará tu historia, y de trabajar en la caracterización de los personajes que aparecerán en tu relato. Es muy recomendable que antes de lanzarte a escribir e incluso antes de planificar la escaleta de tu novela, elabores fichas de personajes que te ayuden a comprender su personalidad y sus motivaciones en la trama.

Otro elemento importante en el que deberás empezar a trabajar será en la ambientación de tu novela y aquellos aspectos del worldbuilding que necesites desarrollar previamente o sobre los que necesites documentarte

Una vez decididas y avanzadas estas cuestiones preparatorias, el siguiente paso sería trazar el esquema general de la novela. ¿Vas a utilizar la estructura clásica de división en tres actos? ¿Te vas a guiar por el viaje del héroe? ¿Vas a utilizar alguno de los esquemas que te propone Blake Snyder según el tipo de historia

Es importante tener cierta idea de la estructura que queremos seguir antes de ponernos manos a la obra con la escaleta de nuestra novela. Es importante también no confundir la estructura (o Superestructura, como la llama James Scott Bell)  con la escaleta. La estructura es como los pilares de base, como las vigas maestras que van a soportar todo el peso de una construcción. La escaleta, en cambio, sería cada ladrillo que ponemos para completarla. Así, antes de ponernos con la escaleta, mi recomendación es que dediquemos antes un tiempo a desarrollar los nudos principales que queramos que aparezcan en nuestra historia: el gancho, el detonante, el primer punto de giro, crisis, clímax… En este artículo te señalaba cuáles son los más importantes.

como hacer una escaleta

Cómo hacer la escaleta (outline) de tu novela

Si has hecho todo lo que te proponía en el apartado anterior, llegado este punto debes tener una idea bastantante detallada de cómo quieres que se desarrolle tu historia. Si optas por utilizar el método de la escaleta, se trata ahora de dividir y concretar en escenas cada paso de la historia. Con la escaleta decides qué escenas son las más adecuadas para contar la historia de la forma que tú quieres. 

¿Escenas o capítulos?

Algunos autores tienen problemas a la hora de diferenciar entre estos dos conceptos. Cuando hablamos de escenas hablamos de la unidad mínima en la que se divide la trama, como te contaba en este artículo. La escena es el modo habitual en el que el lector experimenta la historia. La escena trata de mostrar la acción y la información necesaria para hacer avanzar la trama hasta la siguiente escena. 

El capítulo, en cambio, es una división bastante arbitraria y de tipo organizativo, que pueden seguir diferentes criterios. Un capítulo puede contener una o varias escenas. También hay obras en las que no aparece esta división en capítulos.

Por tanto, yo considero que suele ser mejor desarrollar la escaleta en escenas

Ten en cuenta que la escaleta refleja la trama de la novela, tal y como la leerán los lectores. Las escenas no siguen la cronología lógica del argumento, sino el orden de la trama, con sus saltos temporales y sus cambios en el punto de vista

Ha llegado el momento: coge ese esquema de la estructura de tu historia que te comentaba en el apartado anterior y comienza a concretarla en escenas. Empieza a «visualizar» cómo contarías la historia en pequeños tramos. Por ejemplo, podría ser algo así:

  • Escena 1: (Imagen de apertura) Marian se encuentra recogiendo flores mientras unos ojos amarillos la observan. Oye a su madre llamándola.
  • Escena 2: La madre de Marian le pide que lleve una cesta con comida a su abuelita que está enferma. Le pide que no se entretenga ni hable con extraños.
  • Escena 3: El lobo escucha la conversación a través de la ventana y traza un plan para zamparse a Marian y su abuelita.
  • Escena 4: Marian está en el bosque siguiendo su camino, pero unas flores lejos del sendero llaman su atención. Decide desobedecer a su madre y desviarse para recogerlas.
  • Escena 5: El lobo sale de su escondite, Marian se asusta al principio, pero él se gana su confianza y la convence para que tome otro camino más largo.

Y, así, seguiríamos detallando la lista de escenas que van a componer nuestra novela, hasta llegar al final. Gracias a este listado de escenas podemos visualizar de una forma muy esquemática cuales son las ideas y los elementos claves de la historia y su orden en la trama.

Cada escena de tu escaleta debe contener, al menos, la información básica de la escena: punto de vista, personajes que aparecen, qué sucede y qué consecuencias tiene en la historia. Como ves en el ejemplo, a veces con una o dos frases es suficiente para planificar nuestra historia. El objetivo de la escaleta es que, cuando te sientes por fin a escribir, sepas qué es lo que tienes que contar en esa escena, sin perder la conexión con el resto de escenas que compondrán tu novela. Tu escaleta podrá ser más o menos detallada, pero al menos te dará una idea de las relaciones de causa-efecto que operan en tu historia. 

Utilizar fichas de escena para la escaleta

Al ser un método tomado de la industria audiovisual, las escaletas suelen tener un aspecto bastante rígido, con casillas designadas para consignar siempre los mismos datos. Nosotros para nuestra novela podemos ser mucho más flexibles, y crear o adaptar fichas de escena según nuestras necesidades y el nivel de detalle con el que queramos trabajar nuestra escaleta.

En el post sobre la escena te comentaba que algunos escritores utilizan fichas de escena para mecanizar la tarea de escribir la escaleta Tener una especie de «plantilla» para detallar las escenas ayuda a fijar un contenido básico que tenemos que tener en cuenta para cada escena. Antes de ponerte con la escaleta de tu novela, deberías dedicar un tiempo a determinar qué datos te gustaría incluir en cada ficha de escena para facilitarte el trabajo.

Por ejemplo, cada ficha de escena podría incluir:

  • Número de escena o título
  • Narrador/punto de vista.
  • Personajes que intervienen.
  • Trama que desarrolla (si es la principal, secundaria…)
  • Escenario y ambientación: dia/noche, exterior/interior, elementos del escenario, olores, sensaciones…
  • Acción principal.
  • Objetivo de la escena.
  • Objetivo del personaje.
  • Conflicto de la escena.
  • Decisiones y/o consecuencias.

Veamos cómo utilizarla en la práctica siguiendo la historia de Marian:

  • Escena 2.
  • Narrador/punto de vista: Narrador externo, focalizado en la madre de Marian.
  • Personajes que intervienen: Marian y su madre.
  • Trama que desarrolla (si es la principal, secundaria…): Trama principal.
  • Escenario y ambientación: interior de casa de Marian y su madre, de día. Habitación humilde pero limpia y cuidada. Huele a panes recien hechos. 
  • Acción principal: La madre de Marian le advierte sobre los peligros de desobedecer las normas.
  • Objetivo de la escena: Presentar a la madre de Marian y la relación entre ellas. Presentar la amenaza del antagonista.
  • Objetivo del personaje: Advertir a su hija de los peligros que puede encontrarse. 
  • Conflicto de la escena: Marian parece no tomarla en serio.
  • Decisiones y/o consecuencias: Marian desobedecerá las indicaciones de su madre.

Como ves, la utilidad de las fichas es la de obligarnos a condensar la información clave de cada escena. De esta forma, antes de sentarnos a escribir cada escena, podemos ver a golpe de vista el aspecto que tendrá la trama, y si es necesario nos permite reorganizar las escenas de otro modo.

Algo a tener en cuenta a la hora de elaborar nuestra escaleta es que cada ficha de escena sea independiente del resto; es decir, que pueda moverse fácilmente a otro lugar. Debido a esto, no te recomiendo usar procesadores de texto al uso como Word. Yo utilizo Scrivener para todo, pero puedes usar tarjetas de papel, un documento de excel o programas gratuitos como Trello. La condición sería que cada ficha fuese fácil de trasladar a otro lugar

Si te sirve de ayuda, te dejo una ficha de escena básica que puedes descargar y usar para tus proyectos.

¿Y si soy un pantser (escritor de brújula o jardinero)?

Tener planificada la novela por escenas en una escaleta es algo que puede ahorrarte tiempo en la escritura del primer borrador y en las revisiones posteriores. Sin embargo, creo que cada escritor debe adoptar el método que mejor le sirva, y hay muchos escritores que, sencillamente, esto de planificar la escaleta no les funciona. Y no pasa nada.

Sin embargo, aunque seas un escritor brújula o jardinero, puedes probar otros métodos que quizá te sean de ayuda. Hay muchos otros escritores brújula ahí fuera que comparten su forma de organizarse, como este post de aquí, y de los que puedes tomar ideas y probar qué es lo que te funciona.

Aunque no nos guste planificar, no solemos escribir de la nada, sino que antes de empezar tenemos algo en la cabeza. Ya sea alguna escena, el tema central, el final al que queremos llegar o los acontecimientos más relevantes que queremos que ocurran. Podemos hacernos una hoja de ruta muy sencilla con estas ideas previas para no perdernos. Así evitamos ir a ciegas y, antes de regar la semilla, al menos sabemos qué clase de árbol queremos plantar. 

Algo muy útil es también escribir una breve sinopsis donde esté condensada tu historia en unas pocas líneas y que te sirva de guía. O al menos escribir lo que los guionistas llaman longline: un párrafo o frase que condense de qué va tu historia y que incluya el protagonista, objetivo y conflicto (u obstáculo a superar).

O, si prefieres escribir tu borrador desde cero, sin ninguna guía, hazlo. Escribe ese borrador que te descubra la historia y, cuando lo termines, aplica el método de la escaleta para revisar y reescribir. Algo que te puede ayudar si optas por esta vía es ir anotando a medida que escribes todo aquello que no te convenza y todos los cambios que quieras hacer en la revisión. De esta forma, tendrás trabajo adelantado cuando termines tu primer borrador y toque reescribirlo.

Como digo, cada escritor tiene su propio proceso. La escaleta no es algo imprescindible a la hora de escribir tu primer borrador, pero tiene algunas ventajas evidentes, como la de poder ajustar el ritmo de la trama desde el principio, planificar la introducción de los antecedentes necesarios, y centrar la atención en lo verdaderamente importante para la trama.

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