El primer borrador de tu novela

«El primer borrador de cualquier cosa es siempre una mierda».

Ernest Hemingway

Has tecleado esa palabra de tres letras que llevas tanto tiempo buscando: FIN. Ya está. Después de tantos meses de darle vueltas y más vueltas a la historia, de llenar páginas y páginas con escenas, descripciones y diálogos, por fin has acabado. Ya solo queda formatear el texto, ponerlo un poco bonito y elegir una portada impactante. Y sentarse a esperar a que nos llamen para anunciarnos que hemos ganado el Premio Nobel o, como mínimo, el Planeta. ¿No sería perfecto?

La realidad es que, muy posiblemente, estás todavía muy lejos de que tu novela esté en condiciones de llegar a los lectores. Lo que tienes entre manos no es tu novela: es el primer borrador de tu novela.

¿Qué es el primer borrador de una novela?

El primer borrador es exactamente eso: la primera versión escrita de tu historia. El resultado de haber volcado esa idea que te rondaba por la cabeza sobre el papel. Para algunos escritores, escribir el primer borrador es como si vomitaran la historia que llevan dentro sobre el teclado. 

Entonces, lo que acabas de escribir, esa novela que te ha costado sangre, sudor y lágrimas, a la que acabas de poner punto y final… ¿no está terminada? La respuesta rápida es NO. Grábatelo a fuego: el borrador es una primera prueba, no el producto final

Algunos escritores piensan que su historia es buena, hasta que se topan con la cruda realidad de poner fin al primer borrador de su historia. O se enfrentan al juicio de la primera lectura de ese borrador, y se dan cuenta de que no era tan bueno como se pensaban. 

El primer borrador no tiene que ser perfecto. De hecho, si consigues una historia bastante decente, puedes darte por más que satisfecho. La misión del primer borrador es asentar los cimientos de tu historia y darte una base sobre la que trabajar.

primer borrador de una novela

Por qué el primer borrador siempre es una basura, pero una basura importante

Lo normal es que el primer borrador de tu novela sea una mierda. Que no guste a nadie, ni siquiera a ti. Ni a tu abuela. Y si alguien te dice lo contrario, es probable que te esté mintiendo. Es importante tener esto claro para no tirar la toalla.

Quizá has terminado de escribir tu primer borrador y al darte cuenta de lo malo que es lo has arrojado al fuego y has decidido que escribir no es lo tuyo. Pensar esto es tan absurdo como si la primera vez que cojo un pincel esperase un resultado a la altura de un Picasso. O como mínimo algo decente que no me dé vergüenza colgar en mi salón. O pensar que la primera vez que toco un instrumento me va a salir la sonata nº 18 en re mayor a la perfección. 

A veces pensamos que, si no lo conseguimos a la primera, es que no tenemos el talento necesario. Seguro que todos hemos oído hablar de grandes escritores que, al parecer, no escribían borradores, sino directamente obras maestras. Puede ser, yo no digo que no. Si conoces alguno, por favor, compártelo en los comentarios. La cuestión es preguntarse, lo más honesta y humildemente posible: ¿es ese mi caso?

Escribir es un proceso difícil. Escribir algo que pueda interesar a otra persona es una tarea que requiere un gran esfuerzo, constancia y aprendizaje

Hemingway decía que el primer borrador de cualquier cosa es siempre una mierda. Y no pasa nada, así tiene que ser. Podrás mejorarlo en el segundo borrador, en el tercero, en el cuarto.

Acabar el primer borrador es una tarea imponente, sobre todo para los escritores que están empezando. Pero piensa también que poner fin a tu primer borrador es muy importante. Es el punto de partida, el paso necesario que no te puedes saltar si quieres lograr una novela de la que te sientas orgulloso. Para poder trabajar algo y mejorarlo, primero necesitas algo sobre lo que apoyarte: y eso es para ti tu primer borrador. 

Muchos escritores no consiguen pasar esa primera barrera y abandonan antes de lograr completar ese primer borrador. Así que, si tú has conseguido terminarlo… ¡Enhorabuena! Ahora, arremángate, porque tienes todavía mucho trabajo por delante.

primer borrador novela

Después del primer borrador

Después de terminar ese primer borrador, lo que tienes que hacer es escribir un segundo borrador. Y después un tercero. Y un cuarto. Y un quinto. En esencia, este es el proceso que debes seguir para lograr obtener una historia decente. Tendrás que escribir todos los borradores que sean necesarios hasta que sientas que por fin tu historia ha tomado la forma definitiva. Es un trabajo constante de revisión y reescritura.

El proceso de escritura es diferente para cada escritor. Hay escritores que escriben tres borradores hasta quedar satisfechos, y otros que pueden llegar hasta veinte o más. No es una ciencia exacta, no es ni mejor ni peor uno que otro.

Un error habitual es pensar que la corrección de un primer borrador consiste en detectar erratas y frases mal escritas, cuando en realidad ese es uno de los últimos pasos de la corrección de una novela, como te contaba en el post >> La corrección de novela y el corrector de textos profesional.

Igual que una casa no se puede empezar a construir por el tejado, la corrección de la primera versión de tu novela debe centrarse en los cimientos de la historia y los elementos que la conforman. La revisión del primer borrador consiste en detectar todo aquello que falla en el núcleo de tu historia, es decir, en la trama: personajes, caracterización, nudos, giros, incoherencias, línea temporal, escenas, ambientación, conflicto…

Cuando te pongas a leer esa primera versión de tu historia trata de apuntar todo aquello que sientas que no funciona en la historia. Anota todo aquello que creas que se puede mejorar. Esas notas serán las que te guiarán en el proceso de  escribir tu segundo borrador. Es en esta segunda reescritura donde te puedes concentrar en solucionar los obstáculos que has ido encontrando en el primer borrador.

Cuando tengas lista esta segunda versión de la historia, sencillamente repite el proceso: lee atentamente el segundo borrador y anota todo aquello que creas que no funciona y que puedes mejorar. Y usa esas notas para reescribir la novela y obtener tu tercer borrador.

Cuando tú mismo consideres que has acabado de revisar el borrador, las veces que sean necesarias, es entonces cuando puedes poner en marcha el circuito de edición que te he comentado en otros post, como por ejemplo este de aquí.

Este es el momento en el que decides compartirlo con terceras personas, ya sean profesionales (editores, lectores profesionales y correctores) o lectores de confianza (como los lectores beta), para que te ayuden en esta última fase a pulir tu novela y que llegue en las mejores condiciones a los lectores.

Consejos para lograr acabar tu primer borrador

Planifica tu novela. Por muy escritor de brújula o pantser que seas, no te lances a lo loco a escribir sin tener alguna idea de a dónde quieres llegar. Escribir sin rumbo puede ser un muy buen ejercicio literario, para entrenar tu estilo o para desarrollar tus personajes o partes de la trama… pero es muy mala estrategia  si lo que quieres es terminar el primer borrador de una novela.

No te quedes atascado en la planificación. El extremo contrario al caso anterior es el escritor que está atrapado en la planificación de su novela y jamás pasa a la acción. Suele suceder por un exceso de perfeccionismo, o porque somos demasiado soñadores: imaginar tu historia suele ser más satisfactorio y conlleva menos esfuerzo que tratar de plasmarla en un papel. Si de verdad quieres terminar esa primera versión de tu novela, fíjate un plazo para poner fin a la planificación y dar el paso siguiente. 

Acepta que lo que tienes entre manos es lo que es: un borrador. Una primerísima versión, llena de fallos, que después podrás ponerte a mejorar. No esperes algo perfecto, ni siquiera algo decente. Acepta que el resultado posiblemente sea algo que te de vergüenza incluso enseñar a tu abuela. Pero tampoco te infravalores: recuerda que la mayoría de escritores prometedores ni siquiera lograron superar este paso. 

No corrijas mientras escribes. Esto está en relación con el consejo anterior. Habrá momentos en que te sentirás tentado a hacerlo porque todo lo que escribas te parezca una basura. Pero ahora tu misión es terminar ese primer borrador. Si te dedicas a repasar lo escrito, a borrar, a reescribir, a corregir… antes de llegar al final que te has propuesto, es bastante probable que te quedes por el camino.

No te compares con nadie, ni siquiera contigo mismo. Quizá tengas ya una o varias novelas a tus espaldas en las que esta primera versión de la historia ha surgido de manera más rápida y natural, y de pronto, en este proyecto, te estás dando cuenta de que la trama hace aguas por todas partes y te sientes incapaz de seguir. Es decir, que te has creado unas expectativas que luego no se han ajustado a la realidad. Lo mismo sucede cuando esperas que tu historia trasladada al papel se parezca mínimamente a la de tu escritor favorito.

Dedica unos momentos específicos a otras tareas relacionadas con la escritura, como por ejemplo a documentarte. A veces nos sentamos a escribir y al darnos cuenta de que nos falta información sobre algún detalle (datos sobre el escenario donde se desarrolla la escena, o sobre algún tema que ha mencionado un personaje en su diálogo, o sobre el significado de una palabra…) desconectamos de la escritura y nos lanzamos a documentarnos en Internet. El problema es que, después de dos o tres horas, nos damos cuenta de que no hemos avanzado ni una sola palabra en nuestro manuscrito. En este caso, lo más efectivo es no parar de escribir: apuntar la información que te falta y dedicar un bloque de tiempo, en otro momento, para documentarte.

Créate un hábito de escritura. Tómatelo en serio. Si quieres acabar el primer borrador de tu historia tienes que priorizar, al menos durante un tiempo, la escritura sobre otras cosas. En el blog hemos hablado de algunos métodos que pueden servirte para mantenerte motivado en tu tarea y encontrar tiempo para escribir, como el tablero Kanban para escritores o la técnica del time blocking.

Busca apoyo. Si la gente de tu alrededor no entiende la importancia que tiene para ti la escritura, busca gente nueva en la que apoyarte en esto. Es como cuando quieres empezar a ir al gimnasio o salir a correr: tendrás mucho más éxito en tu propósito si te comprometes a ir con alguien. 

crea un habito de escritura

«Escribe como si nadie estuviera mirando, porque nadie está mirando».

Dan Brown

 

Si estos consejos te han servido para acabar tu primer borrador, por favor, ¡cuéntamelo en los comentarios! Nada me haría más feliz que haberte podido ayudar a superar este primer y esencial paso.

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