La escena en la novela

La trama final de nuestra novela dependerá no tanto del argumento sino de cómo articulemos las escenas para presentar la historia. Quizá te parezca que este recurso tiene que ver más con las artes escénicas, como el teatro y el cine, pero lo cierto es que los escritores actuales no organizan sus novelas a base de capítulos, como algunos creen, sino a base de escenas

Las escenas son los ladrillos en los que se concreta la estructura de una novela. La escena es la unidad mínima en la que se divide la trama. Antes,  algunos narratólogos como los formalistas rusos, consideraba al «motivo» la unidad mínima (temática) en la que podían descomponerse los elementos constituyentes de la fábula. Pero para nosotros, escritores y editores del siglo XXI, la unidad mínima que consideraremos para nuestra misión será la escena.

Escena y resumen

La escena es la forma habitual en la que el lector experimenta la historia. Para entendernos, lo importante no es «lo que pasa» en tu novela, sino cómo esos hechos se muestran en escenas que producen en el lector la ilusión de estar presenciando esa situación en vivo y en directo

Como veíamos en el post sobre el tiempo narrativo, la escena pretende igualar el tiempo de la historia con el tiempo del relato. En este sentido, «escena» se opone a «resumen», que es otra de las formas habituales que encontramos en la narrativa.

Resumen

El resumen presenta solo los elementos indispensables para hacer avanzar la acción. Se utiliza mucho en la transición de unas escenas a otras, para dar información necesaria de lo que acontece entre una escena y otra, y para facilitar la continuidad de la historia. Por ejemplo, si tu personaje en una escena previa está preparando un viaje y en la siguiente escena has decidido situarlo directamente en el lugar de destino, sin detenerte en los pormenores del trayecto. En este caso, podrías contar en unas pocas líneas (resumir) el recorrido, sin tener que dedicar una escena completa a ese viaje, resaltando aquella información que te sea útil que el lector conozca para utilizarla después,.

Escena

La escena aspira a crear la sensación de que lo que se cuenta está sucediendo en tiempo real, como si la escena de una película se tratase. Decimos que es como si los personajes «actuaran» para el lector. A la hora de narrar una historia es importante seleccionar aquellos momentos clave del argumento para convertirlos en escenas donde de forma vívida y pormenorizada podamos representar los hechos más significativos de nuestra historia.

Si te fijas, la mayoría de novelas actuales se construyen alternando estas dos formas (resumen y escenificación). Cada escena se conecta con la anterior y posterior, mediante resúmenes o elipsis. Este continuo cambio de velocidad en el relato es lo que se conoce como ritmo narrativo.

escena novela

El propósito principal de la escena

La escena debe hacer avanzar la trama. Es imprescindible que  veamos a los personajes en acción y que «pasen cosas». Cada escena debe suponer un cambio, ya sea de dirección, sentido o gradación en la trama. 

Cada escena de tu novela tiene un propósito. Por esto es muy importante que el escritor seleccione muy bien las escenas con las que quiere construir su novela, para asegurarse de que estén todas las escenas necesarias y evitar escenas superfluas. Para ello, habría que preguntarse en cada escena: ¿Por qué? ¿Qué propósito tiene?

¿Recuerdas cuando hablábamos, en la construcción de personajes, de la importancia de la meta, la motivación y el conflicto? (Y si no, puedes leer el post aquí). Pues cada escena de tu novela debería suponer un cambio en, al menos, uno de esos tres elementos fundamentales:

Objetivo: la escena muestra la aproximación del personaje a su objetivo o cambia el objetivo del personaje.

Motivación: provee de una experiencia que refuerza la motivación del personaje o la cambia.

Conflicto: introducir un conflicto (principal o secundario), renovarlo, o bien resolver un conflicto planteado anteriormente.

La prueba de fuego para saber si una escena tiene un propósito claro o no es preguntarse: ¿Qué pasaría si eliminase esta escena? ¿Seguiría sosteniéndose la trama?

Los propósitos secundarios de la escena

Además de introducir un cambio de estado en la meta, la motivación o el conflicto de los personajes, en cada escena se debería sumar una razón secundaria para su inclusión dentro de la novela. Por ejemplo, una escena puede servir para:

  • Introducir un personaje
  • Presentar una nueva situación
  • Descubrir una pista
  • Introducir una pista falsa
  • Construir tensión romántica o sexual
  • Alivio cómico
  • Foreshadowing
  • Revelar secretos
  • Acelerar/decelerar el ritmo narrativo
  • Establecer relaciones entre los personajes
  • Traicionar la confianza de los personajes
  • Desarrollo del escenario y la ambientación
  • Etc, etc.

Lo ideal es que, además de su propósito principal, una escena concentre a la vez varias funciones. Piensa que los objetivos secundarios de la escena quizá serán distintos según el género al que pertenece (thiller, romántica, fantasía…), porque los lectores de determinado género esperan encontrar una serie de escenas típicas de ese tipo de novelas. Por ejemplo, si tu novela es policíaca, además de tener en cuenta en cada escena el cambio en los objetivos, motivos y conflictos de los personajes, deberás aprovechar para introducir otra serie de elementos típicos del género dentro de la escena: presentar una nueva pista, tejer la tensión sexual entre los investigadores, introducir una persecución, etc.

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Elementos de la escena

A la hora de crear las escenas de nuestra novela, debemos tener claros los elementos de los que se componen. Esto nos ayudará a organizar la información que necesitamos incluir en cada escena y nos facilitará la tarea a la hora de crear las fichas de escenas que compondrán nuestra escaleta.

  • Narrador y punto de vista: Dependiendo del tipo de narrador que utilices, puede ser que todas tus escenas compartan un mismo narrador y punto de vista, o bien que cada escena esté narrada desde diferentes perspectivas. Si tu novela tiene distintos puntos de vista es importante que dediques tiempo a descubrir cuál de ellos encaja mejor en cada escena de tu novela.
  • Personajes: Son el núcleo de la escena. A través de sus acciones (pensamientos, conversaciones…) es como el lector percibe lo que sucede como si fuera «en tiempo real». A la hora de planificar tus escenas, debes tener en cuenta qué personajes participarán en cada una de ellas y cuál será su función.
  • Trama o tramas que desarrolla: Una escena puede hacer avanzar la trama principal o una trama secundaria. Lo ideal es que haga avanzar ambas a la vez.
  • Tiempo y lugar: La escena transcurre en un tiempo y lugar concreto. Además del escenario, la ambientación (sonidos, olores, temperatura…) es esencial a la hora de «anclar» la escena. Definir el escenario y la ambientación proporciona las coordenadas para que el lector se imagine correctamente la escena y pueda situar las acciones de los personajes en el mundo físico. Aprovecha a incluir los detalles de tu worldbuilding mezclados en las escenas y el lector te lo agradecerá.
  • Objetivos del personaje dentro de la escena: No confundir con el objetivo o el propósito de la escena (que hemos visto en el apartado anterior) ni con el objetivo de ese personaje en la novela. Por ejemplo, Katniss tiene un objetivo de sobrevivir a los juegos del hambre durante toda la novela. Pero, en una escena concreta, por ejemplo la del capítulo 19 de la novela, su objetivo en dicha escena es encontrar a Peeta para convertirlo en su aliado tras el anuncio de la nueva regla del Capitolio por la que puede haber dos vencedores si ambos pertenecen al mismo distrito. 
  • Conflicto: Del mismo modo que sucede con los objetivos del personaje, toda escena debería presentar algún tipo de conflicto, por mínimo que sea. Dilemas, dudas, obstáculos… Por ejemplo, en la escena en que Katnis busca a Peeta, tiene que lidiar con la dificultad de rastrearle antes de que el resto de participantes la encuentren. Además, cuando por fin da con Peeta, este está muy malherido y tiene que salvarle. El conflicto sirve para dinamizar la escena y obligar al lector a permanecer enganchado. 

Tipos de escena

Podemos distinguir tres tipos de escena, principalmente:

Escenas de acción: son aquellas en las que se introduce un nuevo conflicto, algún giro en la trama, y sus consecuencias positivas o negativas. Las llamamos «de acción» porque son escenas activas, que presentan a los personajes moviéndose hacia un objetivo, luchando contra un obstáculo o sufriendo algún tipo de desastre. Este tipo de escenas son las que hacen avanzar la trama y de las que más depende tu novela.

Escenas de reacción: son escenas más pausadas, que suelen utilizarse como transición. También hacen avanzar la acción, pero de una forma diferente. Se centran en la reacción del personaje ante los nuevos cambios o situaciones previas. Habitualmente presentan las dudas del personaje y las reflexiones que les llevan a tomar una decisión. Sirven también para introducir un nuevo objetivo o un cambio de rumbo del personaje. 

Escenas de profundización: Son aquellas escenas que más papeletas tienen para ser tachadas o recortadas por el editor, porque no hacen avanzar la trama, sino que se detienen en añadir información sobre algún aspecto de la historia. Este tipo de escena corre el riesgo de ser aburrida para el lector y un mero pretexto para el infodumping. Aunque a veces sucede al contrario, que precisamente el editor te pide que añadas algunas de estas escenas en tu novela si considera que el mundo o los personajes no están suficientemente explicados.

Como puedes deducir, la estructura más habitual que tendrán tus escenas en la escaleta será la de escena de acción + escena de reacción. No siempre, porque, a menudo, una misma escena puede incluir una parte de acción y otra de reacción en ella. 

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Estructura de la escena narrativa

Ahora que conocemos los elementos fundamentales de la escena y su tipología, echemos un vistazo a su estructura interna. La estructura clásica de planteamiento, nudo y desenlace, al igual que para construir la trama completa de tu novela, te puede servir para plantear cada una de sus escenas.

PLANTEAMIENTO

El comienzo de la escena presenta la situación inicial. De la misma forma en que te contaba aquí que los primeros párrafos de tu novela son esenciales para captar la atención del lector, el comienzo de cada escena debería tener también un buen gancho para asegurarte de que mantienes el interés del lector por lo que pasará en ella. 

En esta primera parte se plantea el objetivo de tu personaje o personajes dentro de esa escena concreta: ¿qué es lo que quiere tu protagonista en esta escena? Si es una escena de reacción, en esta primera parte se muestra la reacción emocional del personaje a los acontecimientos anteriores: ¿cómo se siente tu protagonista? ¿Cómo está procesando la situación?

No te olvides de crear una ambientación adecuada y de dar los detalles necesarios del escenario para que el lector pueda visualizar correctamente la escena. 

DESARROLLO

A continuación es el momento de exponer y desarrollar el conflicto. Es lo que se opone a la consecución del objetivo de tu personaje en esta escena, los obstáculos. Pueden ser obstáculos externos (enemigos, circunstancias desfavorables, tareas que falta completar…) o internos (miedos, ignorancia, dudas…). 

DESENLACE

En la última parte de la escena veremos las consecuencias de todo lo anterior. Es el clímax de la escena, el punto de no retorno. Si se trata de una escena de reacción esta última parte suele centrarse en la decisión que ha tomado el personaje a raíz de sus reflexiones. Si estamos ante una escena de acción, esta última parte concluye con la solución al problema o bien termina en un desastre al no haber podido conseguir el objetivo. 

Las consecuencias (solución o desastre) son lo que realmente mueve la trama hacia delante, porque responden a la pregunta que lleva haciéndose el lector toda la escena: ¿Y ahora qué va a pasar? Hay veces que se evita contestar inmediatamente a la pregunta, y se deja en suspenso la conclusión final. Esta técnica es lo que se conoce como «cliffhanger», y supone básicamente dejar «colgado» al lector, sin colmar sus expectativas, para forzarle a seguir leyendo.

Cómo planificar tu novela a partir de escenas

Ahora que ya conoces la unidad mínima de la narrativa moderna, es el momento de pensar qué escenas son las más adecuadas para plasmar tu historia. Como veíamos, para construir una buena novela debemos encontrar las escenas justas y necesarias; ni una más ni una menos. 

Escena a escena construiremos la escaleta. Piensa que cada escena es causa de una anterior y producirá efectos posteriores. La escaleta te ayudará a evitar agujeros en tu historia y a ordenar tu trama mediante la ley de causa y efecto. De la escaleta prometo hablarte muy pronto en el blog, porque es una de las herramientas más útiles que tiene el escritor de hoy en día.

Tener planificada tu novela por escenas te ahorrará mucho tiempo en la escritura del primer borrador y te ayudará en las revisiones posteriores.

Hay escritores que se curran unas fichas de escenas complejísimas y llenas de detalles, pero si para empezar buscas algo más sencillo yo te diría que no te compliques la vida. Tu ficha de escena puede parecerse a esto:

  • Narrador/punto de vista:
  • Personajes que intervienen:
  • Trama: principal, secundaria…
  • Escenario y ambientación: dia/noche, exterior/interior, elementos del escenario, olores, sensaciones…
  • Acción: 
  • Objetivo del personaje:
  • Conflicto:
  • Consecuencias:
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Ahora bien, si eres un pantser o lo que en castellano se conoce como «escritor de brújula» o jardinero, todo este consejo de planificar de antemano tu novela en escenas te resultará un auténtico coñazo. Lo sé; para ti, tanta planificación, le quita la emoción al momento de la escritura. No voy a tratar de convencerte, pero sí te animo a que, al menos, pienses de antemano las escenas claves de tu novela. Me refiero a aquellas que pueden ayudarte a fijar el rumbo sin perderte demasiado. Por ejemplo: 

  • La escena del incidente inicial
  • La escena del cruce del primer umbral
  • La escena midpoint o de giro intermedio
  • La escena que supone el punto de inflexión en el arco del personaje

Si quieres saber qué más escenas importantes te pueden ayudar a estructurar tu novela antes de ponerte a escribir, puedes echar un vistazo a este post donde te explico los puntos más importantes de la estructura de una novela.

Espero que este post te haya sido de utilidad y que me cuentes en comentarios cómo planificas tú las escenas de tu novela. ¡Gracias por leer!

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